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Dos comunas, dos generaciones: el Maule donde uno de cada tres habitantes tiene 60 años o más

  • Viernes 30 de octubre de 2026
  • 10:00 hrs

Mientras Curepto presenta una de las mayores proporciones de personas mayores de la región, la comuna de Maule muestra una estructura demográfica mucho más joven. Un cruce de los resultados del Censo 2024 y la expansión de los programas de cuidados plantea una pregunta: ¿están los servicios públicos preparados para realidades tan diferentes?

En la Región del Maule, la edad de sus habitantes cambia considerablemente de una comuna a otra. Y para encontrar uno de los contrastes más llamativos no es necesario recorrer grandes distancias: basta comparar Curepto con Maule, dos territorios de la misma provincia.

En Curepto, el 32,1% de la población tiene 60 años o más. En Maule, esa proporción llega apenas al 12,7%. La diferencia es de 19,4 puntos porcentuales y significa que Curepto tiene aproximadamente dos veces y media la proporción de personas mayores de su vecina comuna. Los datos corresponden al Censo de Población y Vivienda 2024, cuyos resultados permiten examinar las diferencias demográficas dentro de la región.

No se trata solamente de una curiosidad estadística. La composición de la población influye en las necesidades de atención primaria, transporte, espacios públicos, servicios municipales y redes comunitarias.

El contraste también está dentro de los hogares

Curepto tiene 9.519 habitantes censados y una población mayoritariamente rural: el 66,9% vive fuera de las zonas urbanas. Su edad promedio alcanza los 45,2 años. En cambio, Maule registra 61.081 habitantes, una edad promedio de 33,9 años y un crecimiento poblacional del 22,8% entre los censos de 2017 y 2024. La diferencia también aparece en la composición de los hogares.

En Curepto, el 30,3% de los hogares está integrado exclusivamente por personas de 60 años o más. En Maule, esa cifra baja al 11,2%. Es importante precisar que esto no significa que todos vivan solos: también incluye hogares conformados por dos o más personas mayores.

Mientras una comuna debe planificar servicios para una población con una elevada proporción de personas mayores, la otra enfrenta las necesidades asociadas a una estructura poblacional más joven, con mayor presencia de niños y familias.

Ambas realidades requieren inversión pública, pero no necesariamente las mismas soluciones.

Una región que también envejece

El fenómeno supera a estas dos comunas. Según el Censo 2024, el 21,5% de los habitantes del Maule tiene 60 años o más, una proporción superior al promedio nacional de 19,8%.

El INE publicó el 29 de septiembre de 2026 un estudio sobre la situación de las personas mayores en Chile, que advierte sobre la necesidad de adaptar los sistemas de cuidados, salud, vivienda y participación social a los cambios demográficos.
 Sin embargo, el envejecimiento no equivale automáticamente a dependencia. Las personas mayores mantienen diferentes niveles de autonomía, participación laboral y actividad comunitaria. Precisamente por eso, una planificación adecuada necesita información más específica que la edad.

En una comuna predominantemente rural como Curepto, una de las preguntas relevantes es cómo se organiza el acceso a servicios cuando la población está distribuida entre distintas localidades. En territorios más jóvenes, como Maule, las prioridades pueden incluir una mayor demanda de educación, infraestructura urbana y servicios destinados a familias.

Los cuidados avanzan, pero falta conocer su alcance territorial

En octubre de 2026 se informó que la Red Local de Apoyos y Cuidados se amplió de 18 a 26 comunas del Maule, con una cobertura anunciada de 3.121 díadas —integradas por una persona con dependencia y quien la cuida— y un presupuesto regional superior a $3.800 millones.

La incorporación más reciente consideró Sagrada Familia, Rauco y Romeral, en la provincia de Curicó. Esta ampliación constituye un avance en cobertura territorial, aunque deja preguntas abiertas: cuáles son las cuatro comunas que todavía no integran la red, cómo se distribuyen los cupos y si la oferta guarda relación con las necesidades efectivas de cada territorio.

Además, la Red Local atiende situaciones de dependencia moderada o severa de distintas edades, por lo que sus beneficiarios no deben confundirse con el total de personas mayores. El debate adquiere una dimensión adicional con la Ley N.º 21.822, publicada en junio de 2026, que establece un marco integral de derechos para las personas mayores y cuya entrada en vigencia está prevista para el 1 de junio de 2027.

La información demográfica ya está disponible. El desafío es determinar cómo se utilizará para distribuir recursos y planificar servicios en las 30 comunas del Maule. Porque en una región que envejece a ritmos tan diferentes, aplicar exactamente las mismas soluciones a todos sus territorios podría resultar insuficiente.